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Cómo contribuir a la colección de historias ferroviarias

Para contribuir al programa Trains & Tracks de Europalia, la Casa de la Historia Europea está creando una colección paneuropea en línea de historias personales sobre viajes en tren a través de las fronteras nacionales como experiencia formativa común europea.

¿Podría facilitar un breve vídeo sobre este tema en el que se aborden las siguientes cuestiones?

  • ¿Cuáles son sus recuerdos de los viajes transfronterizos por ferrocarril? ¿Hay alguno que desee compartir con nosotros en particular?
  • ¿Cómo le afectó el hecho de poder viajar en tren, o la imposibilidad de hacerlo, durante esa época?
  • ¿Qué fue más importante para usted? ¿El viaje o el destino?
  • ¿Cómo han influido estas experiencias en su vida actual?

Orientaciones técnicas:

  • Preséntese y, si procede, describa la organización para la que trabaja.
  • Las grabaciones de vídeo deben durar como máximo 120 segundos, dejando un breve lapso de tiempo entre cada respuesta. Pueden prepararse en cualquiera de las veinticuatro lenguas oficiales de la Unión.
  • Asegúrese de que la calidad del audio es buena utilizando un micrófono o un equipo de manos libres y grabando en un lugar tranquilo.
  • Puede adjuntar fotografías, acompañadas de la información pertinente sobre los derechos de las imágenes, para que las añadamos a los vídeos.
  • Formatos de archivo preferidos: JPEG, MP4, MOV.
  • Las contribuciones deberán enviarse a través de WeTransfer a la dirección de correo electrónico historia-press@ep.europa.eu, o copiarse en esta carpeta de Google Drive.
  • Rellene el documento de autorización para autorizar el uso de su contribución en nuestro sitio web, en el espacio del museo, y la publicación de fragmentos en nuestras redes sociales.

Contexto:

Los trenes, gracias a su capacidad de cruzar las fronteras regionales y nacionales, han tenido y siguen teniendo una gran importancia para Europa y los europeos. A partir de la década de 1840, las redes ferroviarias comenzaron a extenderse por todo el continente. Este nuevo medio de transporte redujo el tiempo de viaje y transformó completamente la manera en que vivimos el tiempo y el espacio. En el contexto de la revolución industrial, el tren se convirtió en un símbolo de progreso y modernidad.

Sin embargo, los trenes también se han utilizado a veces con fines más oscuros, como la contribución a la explotación de los recursos coloniales y el transporte de las tropas durante las guerras. No obstante, la mayor atrocidad a la que se asocian es al uso de vagones de ganado para la deportación de millones de judíos europeos durante la Segunda Guerra Mundial. Después de la guerra, el tren, como medio de transporte, estimuló el turismo y la movilidad por toda Europa y, por tanto, acompañó los procesos de integración y europeización del continente. Mientras que, cuando se inventaron, los trenes simbolizaban la aceleración de la sociedad, a día de hoy representan la necesidad de ralentizar nuestro modo de vida y de encontrar formas de viajar más sostenibles.

La cuestión de la libertad de circulación y de los viajes transfronterizos sigue siendo muy importante en la actualidad, como consecuencia, por ejemplo, de los controles fronterizos durante la pandemia de COVID-19 y de las preocupaciones nacionales sobre la inmigración, que han contribuido recientemente a un aumento del sentimiento contrario a la Unión Europea. Los trenes están particularmente a la orden del día como cuestión política en los ámbitos medioambiental, para reducir las emisiones de carbono; económico, para ayudar a trasladar bienes y trabajadores a través de las fronteras; y cultural, para que los jóvenes adquieran perspectivas más amplias durante sus años formativos.