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Documentar la solidaridad en la Casa de la Historia Europea

La actual pandemia no es solo una emergencia sanitaria; tiene, además, profundas repercusiones sociales, económicas y culturales. El mundo está cambiando mientras hablamos. Para comprender cómo está cambiando, tenemos que mirar atentamente a nuestro alrededor, aunque solo miremos desde las ventanas de nuestra casa.

Cuando miramos desde las ventanas de nuestro museo, vemos ciudadanos europeos que, aun teniendo dificultades, se ayudan y apoyan mutuamente; ciudadanos europeos que se han visto separados de su gente, pero que, aun así, encuentran la forma de seguir en contacto pese al distanciamiento social o el cierre de las fronteras. Vemos ciudadanos europeos que dan muestras de solidaridad, esperanza y resiliencia en momentos de adversidad. Nos traen a la memoria historias de tiempos difíciles que narramos en las exposiciones y el modo en que estas cualidades han brillado en el pasado.

Documentar la solidaridad en toda Europa

La Casa de la Historia Europea ha puesto en marcha un proyecto destinado a documentar las muestras de solidaridad, esperanza, desarrollo comunitario y creatividad de los europeos a la hora de hacer frente a la actual pandemia, las situaciones dramáticas, las necesidades y las situaciones de emergencia que ha provocado. Queremos recopilar historias, objetos, imágenes y sonidos que nos ayudarán a contar esta historia cuando «todo haya pasado».

Ya hay varias iniciativas de museos y archivos que están documentando la vida cotidiana durante la pandemia en sus comunidades, y es de esperar que surjan muchas más. Sin embargo, la comunidad a la que servimos nosotros, como Casa de la Historia Europea, es la comunidad europea. Contamos historias de Europa. Esto es estimulante, pero a veces resulta abrumador. Sin embargo, en estos momentos extraños e inciertos, hay una historia europea que está teniendo lugar ante nuestros ojos y hemos de documentarla.

Mensajes positivos

Las pancartas con el arcoíris que animan a los italianos con el lema «Andrà tutto bene» («Todo saldrá bien») decoran ahora ventanas y balcones de toda Europa, en diferentes lenguas, pero con el mismo mensaje esperanzador. El mensaje de Smaranda, en la imagen de arriba, es solo uno de los miles de ejemplos posibles que muestran que, en los peores momentos, sale a la luz la verdadera naturaleza de los europeos.

A medida que los países cierran las fronteras y se encierran en sí mismos, las personas quedan separadas por una frontera cuya existencia ya ni recordaban. Estamos recopilando mensajes de amistad y nostalgia que ha dejado la gente a lo largo de estas nuevas antiguas fronteras, como «Stýská se mi po tobě Čechu» (Te echo de menos, checo), o «I ja za tobą Polaku» (Yo también te echo de menos, polaco).

Cuando ha escaseado el material sanitario, desde equipos de protección a respiradores que salvan vidas, los propietarios de impresoras 3D no han tardado en ponerse a fabricar versiones más rápidas y más baratas que están ya salvando vidas.

Estar juntos en tiempos de distanciamiento social es un reto, pero en toda Europa y en el resto del mundo vemos nuevas formas de acercarse y de relacionarse: desde llamadas telefónicas a ancianos que viven solos, hasta la caza del oso de peluche para niños, organizada en las ventanas de sus vecinos.

Para quienes han perdido la fuente de ingresos por el confinamiento, se organizan redes de ayuda vecinal. Los italianos lo llaman «la spesa sospesa»: quien tiene da, quien necesita recibe.

A las ocho de la tarde, los europeos salen todos los días a la ventana a homenajear con sus aplausos a quienes luchan contra el virus en primera línea: los sanitarios. Este «paisaje sonoro» europeo pasará a formar parte de nuestro patrimonio.

Como dijo recientemente un sabio anciano ante una inmensa plaza vacía, «estamos todos en el mismo barco, todos frágiles y desorientados, pero al mismo tiempo importantes y necesarios». Creemos que los museos son necesarios para hacer lo que mejor saben: documentar y exponer nuestras historias y recordar los tiempos difíciles que ya hemos superado y la solidaridad y humanidad que siempre han logrado que todo sea más soportable.

Próximas etapas

Si desea compartir historias, objetos, imágenes y sonidos que le rodean ahora, escriba a nuestro equipo.

Pinche aquí para seguir leyendo sobre la iniciativa Make Covid History.

Fotografía: Ana-Maria Rampelt