Back to top

Los derechos fundamentales durante el confinamiento

Las libertades de expresión, de reunión y de circulación son derechos fundamentales consagrados en el Convenio Europeo de Derechos Humanos. Las medidas de emergencia adoptadas en los países europeos para contener la propagación del coronavirus han provocado varios efectos secundarios, entre ellos la restricción de estos derechos fundamentales. Hay incluso voces críticas que alegan que algunos Estados han aprovechado la situación de emergencia para sacar adelante leyes cuestionables sin relación alguna con la lucha contra la COVID-19. No obstante, los europeos han demostrado su voluntad de defender estos derechos cuando se producen situaciones excepcionales que sacan a relucir los puntos débiles de las sociedades democráticas. 

En las primeras semanas de confinamiento de todo el continente europeo, la artista greco-austriaca Anna Vasof moldeó una mascarilla de cerámica con forma de mano para evocar la asfixia —tanto real como metafórica— provocada por la pandemia. «Uno de los efectos más habituales de la COVID-19 es la disnea y las dificultades respiratorias; sin embargo, esta enfermedad ha provocado asfixia en muchos otros ámbitos de la vida», escribe Anna Vasof sobre su obra de arte. 

«Es un hecho que en muchos países europeos durante la crisis del coronavirus se han suprimido muchos derechos humanos constitucionales garantizados, lo que ha provocado la asfixia social de miles de ciudadanos. Durante la cuarentena, muchas personas, en particular mujeres, han tenido que permanecer encerradas durante meses en pisos pequeños donde la convivencia era insostenible junto a familiares que las han sometido a abusos físicos y, sobre todo, psicológicos y, para sobrevivir, estas personas se han visto obligadas a permanecer en silencio. En los espacios públicos, las mascarillas quirúrgicas se han convertido en un símbolo del distanciamiento social, una situación distópica que expresa fundamentalmente el miedo a acercarse a otras personas».

Los paraguas negros

Los motivos para manifestarse no han disminuido durante el confinamiento. Algunas manifestaciones han sido aplazadas, mientras que otras se han visto desencadenadas precisamente por las medidas de emergencia. Pero, ¿cómo se manifiesta la ciudadanía cuando están prohibidas las grandes concentraciones y se encuentran cerrados los espacios públicos? La libertad de manifestación se deriva de la libertad de reunión y de la libertad de expresión, por lo que también es un derecho fundamental. 

En Polonia, en abril de 2020, estuvo a punto de someterse a votación una ley que ilegalizaba el aborto y la educación sexual. No fue posible salir a manifestarse con los paraguas negros que se habían convertido en el símbolo de la lucha en favor de los derechos de las mujeres en Polonia. En Szczecin, Magda Górecka se puso a hacer cola, junto con otros manifestantes, a la entrada de un supermercado, el único espacio público en el que podían coincidir varias personas. Otros manifestantes colgaron paraguas negros y carteles en sus balcones y ventanas. Finalmente, se aplazó la votación de la ley contra el aborto.

Para las mujeres de Polonia, el paraguas no es una elección al azar, sino un recordatorio histórico de su larga tradición de lucha en favor de los derechos de las mujeres. En 1918, las sufragistas polacas tiraron sus paraguas al suelo delante de la residencia del entonces jefe de Estado, Józef Piłsudski, para reclamar su derecho al voto.

Historia de dos ciudades. Las fronteras de la pandemia

La libertad de circulación se vio cercenada durante el confinamiento. Se restablecieron fronteras olvidadas, y muchos europeos quedaron separados de sus familias. Los habitantes de las ciudades fronterizas reaccionaron contra esta restricción de la libertad de circulación recurriendo a la creatividad, a la creación artística y a la protesta silenciosa. 

Gruia Bădescu, investigador de la Universidad de Constanza, documentó la nueva realidad de una ciudad que convivía con las nuevas fronteras.

«A mediados de marzo de 2020, apareció una valla metálica que dividía las zonas verdes junto al lago que comparten la ciudad alemana de Constanza y la localidad suiza de Kreuzlingen. La policía federal alemana la había instalado en el marco de una nueva política nacional de cierre de fronteras. Esta medida tomó por sorpresa a los habitantes del área urbana integrada de Constanza-Kreuzlingen. Parejas, familias y amigos se vieron separados repentinamente y acudían a la nueva valla fronteriza para verse. Era bastante habitual ver parejas dándose la mano a través de la valla» nos explicó Gruia Bădescu. 

«A principios de abril, el Ayuntamiento de Kreuzlingen decidió instalar una segunda valla para evitar el contacto físico entre personas desde ambos lados. La distancia entre las dos vallas cumplía las normas de distanciamiento social».

Pronto comenzaron a celebrarse protestas silenciosas contra el cierre de la frontera. Se animó a todos los afectados y a quienes quisieran participar por solidaridad a que pensaran en algo que pudieran llevar a la valla: una foto, una carta, un candado o cualquier otro elemento creativo. Se pidió que solo se llevasen elementos positivos, nada que pudiera considerarse una provocación o un disparate».

Se organizaron pícnics familiares a ambos lados de la valla y se colgaron carteles en ella. En uno de ellos se afirmaba: «Ni la destrucción de familias ni el nacionalismo resolverán una pandemia. La valla debe desaparecer». En otro se podía leer: «Una pareja de recién casados está de luto por su matrimonio, víctima de esta valla veinticinco días después de su celebración». 

El 15 de mayo se desmanteló definitivamente la valla. 

Como demuestran estos ejemplos, los europeos han encontrado formas creativas de poner en tela de juicio la restricción de sus derechos fundamentales durante el confinamiento, inventando en todo momento nuevas formas de hacer oír su voz.

Puede informarse también sobre otras reacciones de los europeos al restablecimiento de las fronteras pulsando aquí.

 

Image credit: Hand mask by Anna Vasof, 2020

GALLERY